
Tsukuru Tazaki formaba parte de un grupo de cinco. Un número impar de cinco amigos en el que todos tenían el nombre de algún color excepto él.
El único que decidió estudiar la carrera en Tokio, muy lejos de su ciudad natal, Nagoya. Y el único al que el resto del grupo un día le dio la espalda sin más explicación que: "... si lo piensas por ti mismo, sabrás por qué..."
Diez y seis años, después frente a Sara, la primera mujer por la que de verdad parece sentir algo, descubre que lo que pasó hace tantos años todavía es un misterio para él, que ha marcado su vida y sigue llevando como un lastre del que no es capaz de deshacerse.
Muchas veces me pregunto que hace que me entren ganas de recomendar un libro. Hay libros que me gustan más o menos y no siempre recomiendo aquellos que me han gustado más. A veces recomiendo solo aquellos que sin ser redondos me dejan la sensación de permanencia que me hace falta cuando leo.
Haruki Murakami es uno de esos autores a los que recurro cuando no se muy bien que leer, desde que me lo descubrió mi amiga Sales. Todos sus libros no me parecen "perfectos" y este es uno de esos, pero todos ellos me obligan a pensar y pensar y pensar.... y me dejan disfrutarlos mucho tiempo después de haber cerrado el libro. Si además empiezo a pegar papelitos de colores cuando encuentro pasajes y frases que me parecen importantes entonces ha llegado el momento de recomendarlo, así que aquí está.
Este no es el tipo de libro de Murakami que se adapta más a mis gustos. Creo que hay dos Murakamis: el de Tokio Blues y el de Kafka en la orilla, por hablar de dos de las obras más conocidas del autor. Kafka en la orilla sería el Murakami que suele cumplir con mis expectativas y en cambio Tokio Blues pareciéndome una buena novela nunca me ha aportado lo que más tarde descubrí con otras de sus obras.
Los años de peregrinación del chico sin color se encontraría más cerca de Tokio Blues, aunque cuando estaba llegando al me trasladó otra vez más allá de mi mente, a ese mundo onírico en el que gracias a Murakami me encuentro tan a gusto y a veces me parece mucho más comprensible que la realidad.
Como suele pasar en muchas de sus obras nos presenta personajes y situaciones que como en la vida real no tienen una conclusión ni una explicación, pero nunca termino una de sus obras con la mala sensación de quedarme sin algo importante, todo lo contrario me invita a que yo imagine cual puede ser la conclusión, o bien a dejar inacabada las historias que siguen más allá de las páginas.
Las frases:
"Si te arrebatan la libertad, acabas forzosamente odiando a alguien".
" En la vida siempre hay cosas demasiado complicadas para explicarlas en cualquier idioma".
"Por algún motivo, las palabras adecuadas siempre llegan demasiado tarde".
Haruki Murakami, 1949.
Es uno de los pocos autores japoneses que ha dado el salto de escritor de culto a autor de prestigio y grandes ventas tanto en su país como en el exterior.
Nació en Kioto, pero vivió la mayor parte de su juventud en Kōbe. Su padre era hijo de un sacerdote budista. Su madre, hija de un comerciante de Osaka. Ambos enseñaban literatura japonesa.
Estudió literatura y teatro griegos en la Universidad de Waseda (Soudai), en donde conoció a su esposa, Yoko. Su primer trabajo fue en una tienda de discos. Antes de terminar sus estudios, Murakami abrió el bar de jazz "Peter Cat" en Tokio, que funcionó entre 1974 y 1982.
En 1986, con el enorme éxito de su novela Norwegian Wood, abandonó Japón para vivir en Europa y América, pero regresó a Japón en 1995 tras el terremoto de Kōbe, donde pasó su infancia, y el ataque de gas sarín que la secta Aum Shinrikyo ('La Verdad Suprema') perpetró en el metro de Tokio. Más tarde Murakami escribiría sobre ambos sucesos.
La ficción de Murakami, que a menudo es tachada de literatura pop por las autoridades literarias japonesas, es humorística y surreal, y al mismo tiempo refleja la soledad y el ansia de amor en un modo que conmueve a lectores tanto orientales como occidentales. Dibuja un mundo de oscilaciones permanentes, entre lo real y lo onírico, entre el gozo y la obscuridad, que ha seducido a Occidente. Cabe destacar la influencia de los autores que ha traducido, como Raymond Carver, F. Scott Fitzgerald o John Irving, a los que considera sus maestros.
Es un defensor de la cultura popular. Le encantan las series de televisión, las películas de terror, las novelas de detectives, la ropa de sport, las canciones pop..., ya que todo ello le sirve como nexo con los lectores. Muchas de sus novelas tienen además temas y títulos referidos a una canción en particular, como Dance, Dance, Dance (The Dells), Norwegian Wood (The Beatles), entre otras. Murakami, también es un aguerrido corredor y triatleta. Sale a practicar todos los días, lo cual lo conserva en muy buena forma para su edad. A pesar de que comenzó a correr a una edad relativamente tardía (33 años) ya ha completado varios maratones. Mientras la gente va a Hawai de vacaciones, él va a correr y a trabajar.